La tecnología está cada vez más presente en nuestra sociedad, de hecho, el porcentaje de computadores en los hogares chilenos supera el 63%*. Pero a pesar de los beneficios que el uso de un PC trae consigo, este hábito tiene un costo para el medioambiente debido a la energía utilizada.
Producto de esta tendencia, que ha tenido un marcado crecimiento en los últimos años, se creó en 1992 un movimiento llamado Green IT o tecnologías verdes, cuyo principio es alentar soluciones creativas y alternativas que dejan a la informática más sostenible y sin residuos. El término Green IT comenzó a utilizarse después de que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos desarrollara el programa Estrella de Energía, diseñado para promover y reconocer la eficiencia energética de diversas tecnologías como computadores, servidores, monitores y equipos de aire acondicionado.
Este movimiento se ha masificado con los años con el propósito de promover el uso eficiente de los recursos computacionales minimizando el impacto ambiental, y maximizando su viabilidad económica. Esto no sólo engloba a las principales tecnologías consumidoras de energía y productores de desperdicios ambientales, sino que ofrece el desarrollo de productos informáticos ecológicos y promueve el reciclaje computacional.
Algunas de las tecnologías clasificadas como verdes, debido a que contribuyen a la reducción en el consumo de energía o emisión de dióxido de carbono (CO2), son:
Cloud Computing (computación en nube): esta evolución de internet ya opera en muchas empresas en Chile, las que utilizan las aplicaciones de la computación en nube en sus sistemas internos para volverse aún más competitivas. Este sistema permite a las empresas escalar rápidamente, en función de sus necesidades, sin tener que añadir equipamiento, software ni personal. A través de la “nube” (una red pública, generalmente internet), los clientes pueden acceder bajo demanda –siguiendo el modelo de pago por uso– a un gran número de recursos informáticos asignados dinámicamente, dotándose así de una enorme capacidad de procesamiento y almacenamiento sin necesidad de instalar máquinas localmente, lo que se traduce en considerables ahorros de todo tipo, incluso de consumo energético.
Computación Grid: es una tecnología innovadora que permite utilizar en forma coordinada todo tipo de recursos (almacenamiento y aplicaciones específicas) que no están sujetos a un control centralizado. Es una nueva forma de computación distribuida que se encuentra conectada mediante internet.
En consecuencia, las empresas podrían contribuir de diversas maneras. Una de ellas tiene que ver con el desarrollo de procesadores más eficientes energéticamente. Esto quiere decir que cuanto menor sea el calor generado por las máquinas, menor será la necesidad de enfriarlos. Esto, a la larga, trae consigo un gran ahorro de energía, por ejemplo, en un centro de datos de cientos de computadores.
La virtualización también puede ser vista como una práctica que responde al Green IT. Ésta permite que varios sistemas operativos se mantengan en un único servidor, reduciendo los costos, así como la ocupación de espacios físicos. También tiene un impacto en las emisiones de CO2 en la atmósfera, que puede, según algunos estudios, reducir cerca de 150% en estos ambientes.
Otras prácticas también son consideradas, como el uso de materiales ecológicos en la fabricación de equipos (en lugar de metales pesados, por ejemplo) y el desarrollo de software que requiera menos aparatos de procesamiento.
El sistema de salud en Chile se está moviendo hacia un sistema de digitalización que también hace su contribución a la tecnología verde, logrando con ello un menor gasto de energía. Un ejemplo es la red de salud integrada que ya existe en algunos centros de salud, donde se pueden ver todos los datos del paciente por internet, sin necesidad de usar un software. Por lo tanto, hay menos necesidad de utilizar procesos de un computador en cuestión.
La meta a futuro e imperativo del siglo 21 es que todas las organizaciones colaboren de alguna forma en la disminución de los impactos ambientales. Alternativas existen, y el buen uso que se le puede dar a una TI es una de ellas.
* Nationwide Study (Estudio Nacional), encargado por Intel y realizado por la Adimark – GfK.
